Un hombre conforme al corazón de Dios
Escogido no por su apariencia sino por su corazón — y restaurado por un arrepentimiento sincero tras caer.
Cuando Dios envió a Samuel a ungir a un nuevo rey, los hermanos mayores de David parecían las opciones obvias. Pero el Señor dijo: 'El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón'.
David fue llamado del campo, donde cuidaba las ovejas, y ungido en medio de sus hermanos. Su grandeza no estaba en la fuerza ni en la estatura, sino en una devoción genuina a Dios.
Aun así, David falló — y gravemente. Su pecado con Betsabé y su intento de encubrirlo trajeron dolorosas consecuencias sobre su casa.
Lo que lo distingue no es la ausencia de faltas, sino la profundidad de su arrepentimiento. Quebrantado, clamó por perdón y volvió al Señor — y por eso es recordado como un hombre conforme al corazón de Dios.
Pasajes bíblicos
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